¡Amarás Mallorca!

¡Amarás Mallorca!

Noviembre. Dulce e inestable noviembre.
Debo de disculparme ante semejante retraso. Este post estaba previsto publicarse a finales de septiembre, pero entre unas cosas y otras, no he tenido tiempo de encontrar un hueco para poder sentarme frente al ordenador.

El tiempo transcurre a un ritmo vertiginoso. Parece que fue ayer cuando me encontraba escribiendo el post sobre mi experiencia en Ibiza. Ahora, vuelvo a recrear la escena pero con Palma de Mallorca.
Y es que ya son dos años los que llevo eligiendo septiembre como mi estación favorita para mis vacaciones de verano. ¿Por qué? Pues porque todo resulta más económico para mi bolsillo y no hay esa aglomeración de turistas tan asfixiante.

En un principio me había decantado por la costa de Portugal (Algarve). Me habían dicho que era preciosa y que los acantilados junto a sus playas de aguas turquesas eran dignos de ver. Sin embargo, tenía muy claro que este año quería descansar. Y cuando digo descansar me refiero a no hacer nada prácticamente. Un TODO incluido, vamos. Y si existe la posibilidad de que un negro cachas me abanique mientras me tomo un buen Martini tumbada en una hamaca frente a la piscina… ¡MEJOR! 😛
Claro, esto con Algarve no era posible. Los hoteles eran mucho más caros y si mirábamos un apartamento pues… nadie se libraría de cocinar y limpiar.
Así que mi amiga y yo optamos finalmente por Palma de Mallorca.

El hotel que escogimos fue el BH Mallorca, ubicado en una zona no demasiado apetecible por los turistas españoles. Hablo de Magaluf. O, mejor dicho, la colonia inglesa.
Pero lo cierto es que, a pesar de tener tan mala fama, nosotras no estuvimos tan mal. Incluso descubrimos un pub de copas completamente español (si, el único en toda la zona, no encontraréis más) llamado Mano’s.
La música genial, actual y la entrada totalmente gratuita. Así que si no quieres gastarte una pasta en discotecas, este local puede ser tu salvación. Y os aseguro que se llena.
Regresando al hotel… comentaré lo que más me gustó y los puntos más débiles que, bajo mi punto de vista, deberían mejorar:

  • Comidas poco innovadoras. Siempre solían hacer lo mismo. Y todo frito. Para las personas que queremos comer decentemente pues… no había mucho qué elegir. Entiendo que sus mejores turistas sean ingleses y que quieran ofrecerles un buen servicio, pero joder, que también hay españoles. ¿Por qué no un poco de nuestra comida tradicional, eh? Una tortillita de patatas, ensaladilla rusa, un buen gazpacho andaluz o nuestra querida paella 😛

 

  • Demasiado escándalo. ¡No se puede dormir! Me parece bien que sea un hotel dedicado a gente joven… pero vamos a ver, hasta cierto punto. Si es verdad que cualquier follón lo resolvían los de seguridad, pero hasta que querían llegar… una ya había perdido el sueño.

 

  • Las putas planchas de la ropa. Perdonad mi mala lengua. Pero es que cada vez que lo pienso me irrito. Comprendo que todos tenemos que plancharnos la ropa porque la sacamos de la maleta más arrugada que una pasa, pero señores… ¡NO OS QUEDÉIS LA PLANCHA TODA VUESTRA ESTANCIA! ¡¿LOS DEMÁS QUÉ?! Creo que deberían ofrecer el servicio únicamente por día o por un máximo de horas y devolverse a recepción. No es justo que los demás no podamos planchar nuestras prendas.

 

  • Si es un TODO incluido, que sea un TODO incluido. Lo ofrecen como tal, pero luego te encuentras que las bebidas de mayor calidad tienen su precio. Pues me parece fatal. Si ofreces una estancia a gastos pagados, que sea así, joder. Así que si queréis un buen mojito os tocará pagarlo.

 

  • Pero no todo son pegas. La habitación me gustó mucho. Es bastante grande, con un diseño moderno, juvenil, una sala de estar y una amplia terraza con unas vistas excelentes a la piscina. Estuve muy cómoda.

  • También lo bueno que tiene este hotel es que es para gente joven… por lo tanto siempre hay un buen ambiente, con buena música, toboganes gigantes para pasarlo pipa e incluso conciertos con DJ’s reconocidos. Digamos que es un hotel para gente que quiere pegarse una gran fiesta con los amigos y conocer gente nueva.

Si quedé encantada con las maravillas de Ibiza, Palma de Mallorca no se queda atrás. Es un destino que tiene muchísimo encanto, con rincones mágicos que serán capaces de dejarte sin aliento, como una de las calas que os enseño más adelante.
Como bien dije en Ibiza… si no tenéis coche de alquiler poco hacéis. El mismo punto lo repito aquí. Las calas están a tomar por saco, algunas incluso tenéis que caminar cerca de una hora. Así que si queréis exprimir la isla al máximo, os recomiendo Rentalcars.com. Bastante económico y sin deposito ni congelaciones de tarjeta. Que eso es importante.

Calas vimos muchas, pero me quedo con estas tres:

CALA FALCÓ

Una cala que, aunque sus aguas no son las más turquesas, es muy pequeñita y muy tranquila, rodeada de arboles que te permiten además disfrutar de la naturaleza. Tiene un excelente acceso. Eso sí, con unas escaleras interminables para bajar hasta ella. Así que no vayáis muy cargados u os caerá la gota gorda.

CALA VARQUES

Una cala preciosa. Los más de 40 minutos caminando a pie merecieron la pena. Tiene el acceso restringido, por lo tanto, hay un buen tramo a pie, pero como os digo, merece la pena porque sus aguas son increíbles. También es pequeñita y muy tranquila.

CALA CALÓ DES MORO

Simplemente idílica. Una maravilla. Sin duda alguna es mi cala preferida. Es que parece sacada de una estampa de alguna isla tropical. También es de difícil acceso, pero merece muchísimo la pena. ¿A quién no le gustaría darse un baño en esas aguas tan cristalinas y con ese azul verdoso tan bonito? Tenéis que ir si o sí.

En definitiva, Palma de Mallorca es un destino que me ha gustado muchísimo y al que volveré para continuar con mi exploración de rincones secretos y algunos pueblecitos que me dejé en el tintero. Un destino que, al igual que Ibiza, lo tiene TODO. Diversión, relajación e incluso buena gastronomía. ¡No podéis marcharos de la isla sin probar las famosísimas empanadas!

Un viaje que si se hace de la mano de una buena compañía como puede ser una gran amiga…  se convierte fácilmente en un viaje de diez. Han sido unas buenas vacaciones y siempre tendré un huequecito en mi corazón para Mallorca y para todos esos momentos que me regaló.

Buen día!

 

Escondida, Ross Armstrong

Escondida, Ross Armstrong

Nunca antes había entrado en las viviendas sociales. Justo antes de cerrar la puerta, cojo una navaja automática, hecha a mano. Aiden me la compró durante nuestra luna de miel, en Buenos Aires. La guardo en mi neceser negro. Por si acaso…

 Lily Gullick 

 

Si pudiera definir el post en dos palabras sería: fracaso total. Tras equivocarme con la novela de John Green(la cual finalmente me enamoró), decidí retomar mi lista de lecturas de misterio. La siguiente en ser bienvenida a mi estantería fue Escondida, de Ross Armstrong. En una de mis visitas a Carrefour le eché el vistazo y, desde luego, su sinopsis acabó atrapándome por completo. Parecía prometer ser una novela diferente, original. La idea de que una chica estuviera espiando a sus vecinos mediante unos prismáticos me resultó interesante.
Pero…
Zas. Chasco. Una decepción brutal. Para ser sincera, no he podido ni terminarlo. Osea, imaginad lo aburrido que es.

La novela tiene una extensión de 436 páginas, sin contar los agradecimientos, claro.
Nuestra protagonista es Lily Gullick, quien vive con su marido en un moderno apartamento de Londres cerca de unos viejos edificios sociales que están a punto de ser derrumbados con el fin de construir unos mejores. Sin embargo, todavía hay gente viviendo allí. Gente que no ha querido renunciar a su hogar. Lily tiene la afición de observar especies de aves, pero de repente, un buen día, decide espiar a sus vecinos en los momentos más íntimos. Es aquí donde empieza su locura, una adicción a querer indagar en las vidas ajenas. Lo que ella no sabe es que su vida correrá peligro cuando Jean, una mujer con la que había entablado una conversación la noche anterior, aparece muerta. Lily cree con firmeza que se trata de un homicidio y, por lo tanto, comenzará a investigar hasta la saciedad para dar con el culpable de los hechos que, según ella, es alguien que se encuentra en el edificio que espía con regularidad. Lo que no se imagina nuestra protagonista es que alguien también la está observando, y podría no conformarse únicamente con ello…

Sigo pensando que la idea es original, atrayente, incluso me recuerda al gran clásico de Hitchcock,La Ventana Indiscreta. Pero la narración en primera persona me ha resultado algo pesada, con una protagonista inestable que a veces no sabes ni lo que dice o hace. Solo se limita a espiar, sin grandes giros inesperados que te dejen en tensión o con ganas de querer leer más hasta devorar la última página. No. Sinceramente me ha parecido aburrido, no me ha gustado. Por lo tanto, no os lo recomiendo en absoluto. Pero este es mi punto de vista, mi humilde opinión.

Espero que el siguiente hallazgo no me resulte tan empalagoso como lo ha sido esta lectura.
Feliz martes!

La pintoresca Portugal: Oporto y Lisboa

La pintoresca Portugal: Oporto y Lisboa

Ñão importa as dificuldades que aparecem no caminho, eu quero caminhar para sempre do seu lado

 Luciano F. Ramos 

Portugal nunca había sido un destino que me llamara demasiado la atención. Me hubiera gustado visitar antes Paris, Roma o Amsterdam. Sin embargo, en los últimos meses y debido a una creciente ola de críticas positivas acerca de Oporto y Lisboa, empecé a saborear cierta curiosidad. Como sabéis, siempre que dispongo de vacaciones me gusta hacer alguna escapada. Así que cuando mi amiga Amanda me propuso hacer un viaje juntas, no me lo pensé dos veces.
Después de barajar varios destinos en los que, sinceramente, me frenaba muchísimo el avión (si, es uno de mis insufribles miedos que intento superar), nos decantamos por Portugal.
He de decir que, tras visitar varias agencias de nuestra zona, finalmente decidimos optar por organizarlo todo mediante Booking, puesto que la diferencia de dinero era bastante considerable. Así que si tenéis en mente hacer algún viaje, mi consejo es que también lo miréis por vuestra cuenta. Todo lo que sea ahorrar es bienvenido, ¿no creéis?

Nuestro medio de transporte para viajar a Portugal fue el tren (debido a mi aerofobia, como os comentaba). Por una parte me gustó la sensación de viajar con todo lo necesario. En el sentido de poder llevar en la maleta todo mi maquillaje, todo mi set de baño (champú, acondicionador, mascarilla) sin tener que estar introduciéndolos en tarritos de 100ml. O, por ejemplo, llevar toda la ropa que quieras sin tener la necesidad de facturar.
Nosotras hicimos noche en el tren, en una habitación compartida con otras dos chicas (de esta forma salía mucho más económico el billete).  ¿Mi consejo? Qué si no tenéis miedo a volar, ni se os ocurra coger un tren. No se va mal, porque la verdad es que la cama era cómoda e incluso tienes enchufes para cargar el móvil, ordenador o iPad, pero son demasiadas horas y llegas al destino algo casada.

Llegamos a la Estación de Oriente (Lisboa) a eso de las 7:20 de la mañana, con los nervios a flor de piel. Cogimos nuestras maletas y nos dirigimos al interior de la estación. Necesitábamos comer algo.

La comunicación decir que bastante bien. No hablan español, eso está claro, pero sí suelen entender algo. O, en caso de que no te entiendan, no pasa nada, siempre puedes agarrarte al inglés, idioma universal 😉
Tras alimentar al cuerpo, cogimos un último tren que nos llevaría a Oporto, donde estaríamos dos días.
El hotel fue todo un acierto, de verdad. Una ubicación excelente, en pleno corazón de la ciudad. Se llama Vera Cruz Downtown. La habitación muy agradable, con una cama amplia y cómoda. Quizás la decoración algo escasa, pero para dormir, sobra.

Lo cierto es que era salir del hotel y encontrarte en la plaza de la libertad, con sus emblemáticos edificios de estilo Art Nouveau. Una maravilla. Me cautivaron. Parecía que estuvieras en otro mundo.

Después de dejar nuestro equipaje en el hotel, fuimos a comer a un restaurante que nos recomendó la recepcionista. Una chica muy maja que sabía algo de español. No está lejos del hotel. Se llama Conga y se encuentra ubicado en la Rua Do Bonjardim 314. Se come de maravilla. Todo nos costó sobre unos 8 euros (a cada una), con la bebida incluida. Y es que no puedes ni terminarte el plato, os lo juro. Dejo una foto que lo confirme:

Esto es un entrante típico de allí, es como una hamburguesa. Se llama Bifana Empaõ

Bueno, ese primer día, como estábamos agotadas, no hicimos gran cosa. Dimos una vuelta por el centro, visitando la preciosa iglesia de la Trinidad, la iglesia de las Carmelitas, la enorme estatua ecuestre en bronce del Rey Pedro IV, el ayuntamiento, con una imponente torre de 70 metros de altura, con carillón, muy bonita. Y, por último, la maravillosa estación de tren San Bento. Espectacular. Toda iluminada.

La ciudad tiene un encanto nocturno que consigue enamorarte. Preciosa. Todos los edificios se iluminan, resaltando todavía más su belleza. No hice muchas fotos porque todavía no me aclaro con la cámara cuando es de noche. No me salía el flash. Pero bueno, poco a poco.
Para cenar nos apeteció una hamburguesa del McDonalds, que lo teníamos al lado. Los precios no tienen nada que ver con los de España. Increíble. Todos los menús son más baratos, pero con diferencia. En España un menú Big Mac puede costar cerca de 8 euros, y allí lo tienes por 5. Osea que todos a comer al McDonalds de Portugal 😉

A la mañana siguiente, con las pilas ya cargadas y después de haber llenado la panza, fuimos a ver la Librería Lello. Dicen que la escritora J.K Rowling se inspiró en ella para crear la librería Florish & Blotts, de su exitosa serie de novelas Harry Potter. Y, desde luego, no es para menos, porque la librería es una pasada. Si visitas Oporto es una parada obligatoria.
Aunque me vine algo disgustada por no haber podido sacar una foto en condiciones. ¡Era imposible! Cada rincón estaba atestado de personas sacándose fotos. Qué rabia, de verdad. Entiendo que es un lugar muy turístico, pero joder, es que no podías sacarte ni una foto en la que aparecieras sola.

Después cogimos uno de esos famosos tranvías (nos costó tres euros) y nos adentró en las calles más pintorescas de la ciudad. No podéis marcharos sin montar en uno, os va a encantar.

En este segundo día comimos en un restaurante de perritos calientes. Me llamó mucho la atención su decoración. Además, no eran los típicos perritos calientes de una simple salchicha y ketchup. No. Eran enormes, y con bastante condimento. Riquísimos. Si tenéis la oportunidad de hacer una parada ahí, hacedla. Ya sea para comer o cenar. Se llama Frankie Hot Dogs y está justo al lado del hotel.

Para finalizar el día, fuimos a visitar el famoso puente Don Luis I, donde tienes unas vistas privilegiadas de toda la ciudad. Una pasada. Es ahí donde te das cuenta de la belleza que realmente posee Oporto, con todas sus casitas de colores. Oporto tiene algo mágico, algo que consigue cautivarte desde que pones un pie en su suelo.

No nos fuimos al hotel sin antes ver la catedral de Oporto, con su fachada de estilo barroco, tan bonita e imponente.

Nos quedamos con las ganas de ver la iglesia y torre de los clérigos, pero bueno, está apuntada para la próxima vez. Una ciudad no se ve en dos días. Pero nos quedamos satisfechas de ver al menos lo más importante.
Para cenar fuimos a un restaurante donde nos pedimos unos bocadillos enormes por tan solo 2,60 euros. El de mi amiga no recuerdo de qué era, pero el mío era de tortilla de marisco (gambas, bocas de mar). Me encantó. Pero más su precio, todo hay que decirlo. De este no dispongo foto, me dejé la cámara en el hotel. ¡Perdón!

¡Ah! ¡Se me olvidaba! No podéis marcharos de Oporto sin probar los deliciosos batidos y helados de la heladería Santini, ubicada en la calle  Largo dos Loios 16. Espectaculares.

A la mañana siguiente, nos despertamos con el cielo encapotado. Se avecinaba tormenta. El plan era comer en otro restaurante para probar la famosa Francesinha, pero no nos dio tiempo. Empezó a diluviar y, cuando aminoró, optamos por coger un taxi que nos llevara a la estación. No queríamos que el tiempo empeorara y nos pillara durante el trayecto.
En Lisboa, por resumir un poco, (no quiero que quede un post interminable) nos alojamos en el hotel Hub New Lisbon, que era más bien un albergue. Pero ojo, que tiene unas críticas estupendas. Y la ubicación, al igual que en Oporto, fue perfecta. En pleno centro. Además es un albergue con mucho ambiente, repleto de jóvenes. La habitación muy limpia y acogedora.

El único inconveniente era el aseo, que tenía que ser compartido. Para otra vez no se me ocurrirá coger un albergue por este punto. Y sí, leeré más detenidamente. El desayuno, escaso no, lo siguiente. Tampoco me gustó. Vamos, que lo único agraciado y por lo que merece esas buenas críticas es por la limpieza, la excelente ubicación y el ambiente juvenil.

De nuestra estancia en Lisboa me gustaría resaltar algunos monumentos que fuimos viendo gracias a un guía que contratamos (guapísimo, todo hay que decirlo, me vine enamorada de él. Es que los portugueses están tremendos 😛 Si no ya me lo diréis cuando vayáis).
Además nos hizo buen precio, dos horas, 40 euros (que luego resultó ser más tiempo, ósea que el muchacho se portó bien)
Estas son imágenes de algunos lugares que visitamos:

El parlamento

La basílica da Estrella

Monasterio de los Jerónimos

Torre de Belem

Calle típica de Lisboa

Parque inmenso frente al palacio de Belem, que no recuerdo como se llama

Puente 25 de abril, que es una réplica del famoso puente de San Francisco. Impresionante.

Plaza del comercio

Vistas de toda la ciudad desde un mirador desconocido al que nos llevó el guía para finalizar la ruta.

En cuanto a las comidas y cenas, optamos por ir a bares que se encontraban en la zona, incluso una noche fuimos a un asiático. También el restaurante Vitaminas, en la calle Augusta 275, es muy recomendable. Los platos son enormes. Funciona eligiendo toppings, como en el smooy, vamos. Me pareció super original. Yo no pude terminarme el plato. Y creo que fueron 7 euros, con bebida incluida.

Para el próximo viaje llevaré una libretita conmigo para que no se me escape nada, porque me hubiera gustado recomendaros algún restaurante barato a los que fuimos, pero es que no recuerdo los nombres ni la ubicación. Solo el que os menciono. Perdonadme. Y desde luego de los errores se aprende.
Este post también iba a ser publicado a pocos días de mi llegada, con la mente fresca y todo muy presente, pero cuando trabajas y estudias… pues al final no puedes dedicar todo el tiempo que te gustaría. Pero bueno, como dice el dicho: más vale tarde que nunca, ¿no?

En definitiva, una experiencia inolvidable. Un destino que no tiene nada que envidiar a las ciudades más emblemáticas, porque es preciosa. Lo tenemos cerca, que es otro punto a favor. La gente es amigable, dispuesta a ayudarte en lo que sea necesario y, por si fuera poco, se come de maravilla a un precio asequible. ¿Qué más se puede pedir?

Volveremos Portugal, pero esta vez para ver Sintra y la costa de Algarve 😉

¡Feliz lunes mis amores!

Mil Veces Hasta Siempre, John Green

Mil Veces Hasta Siempre, John Green

Nunca había leído nada de este aclamado autor. Cuando leí la sinopsis en la sección de libros del supermercado en el que trabajo, me dije: Ruby, tienes que hacerte con esta novela.
Pensé que sería de suspense, pero luego, a medida que fui adentrándome en la historia, me di cuenta de que no. No estaba ante una trama trepidante llena de crímenes imperfectos o salas atestadas de policías investigando casos complejos. No. Estaba ante la historia de una chica adolescente, Aza, que, lamentablemente, sufre TOC (trastorno obsesivo compulsivo). Para nuestra querida protagonista el día a día se convierte en un infierno porque su mente solo piensa en las posibilidades que tiene de contraer enfermedades.

He decir que he simpatizado mucho con ella porque yo, a veces, peco de ser un poco así. ¡Una completa maniática de la salud, e incluso he buscado en internet síntomas de enfermedades que mi mente me hacía creer que tenía! Se pasa fatal, eh. No quiero pensar en cómo debe ser las 24 horas del día.
Por otra parte tenemos a Daisy, su mejor amiga, una chica alocada que la embarca en la aventura de buscar al señor Picket, un multimillonario que ha desaparecido inesperadamente y por el que la policía da una recompensa de cien mil dólares a quien lo encuentre.
Las chicas juegan con una ventaja: y es que Aza conoce al hijo del señor Picket, Davis. Pero lo que ella desconoce es que ese reencuentro la conducirá por un camino que la hará elegir entre seguir atrapada en sus angustiados pensamientos o dejarse llevar por el corazón…

John Green ha creado una historia de superación, una historia que a cada página te hace reflexionar con sus citas preciosas. Los personajes son brillantes. Aza está tan bien definida que tu corazón se rompe al verla en ese túnel sin salida. Logras meterte en su piel y en ese mundo que supone una mente enferma. Daisy te hace reír, su personalidad es asombrosa. Envidio de ella esa chispa de locura y el lado positivo que sabe sacarle a las cosas.
Davis también ha sido un personaje que me ha conmovido mucho y me ha enamorado su forma de ser. Un personaje con las ideas claras y una madurez que más de uno quisiera tener a esa edad.
La narración es rápida y sencilla, lo que hace que su lectura sea amena y puedas devorarlo en pocos días.

En definitiva: Mil veces hasta siempre ha sido una novela que ha superado mis expectativas y que, a pesar de no haber tenido ninguna dosis de misterio, me ha encantado y la volvería a leer.

El sótano, Natasha Preston

El sótano, Natasha Preston

El crujido de la puerta del sótano resonó en la habitación, y me quedé helada. Había llegado la hora. Respiré hondo e intenté disimular el temblor mis manos entrelazándolas. “No te derrumbes…” 

 Summer 

Tras terminar ¿De quién te escondes?, me apetecía seguir leyendo novelas intensas, con esa dosis de tensión. La sinopsis de El Sótano me atrapó de tal forma que sí o sí tenía que hacerme con ella. Parecía tener los ingredientes perfectos para una lectura amena. Sin embargo, y con toda mi sinceridad del mundo, me encontré con una trama bastante monótona.

La historia comienza con Summer, una adolescente que es secuestrada en una noche de concierto por una mente perversa que insiste en llamarla Lily.
El secuestrador la encierra en el sótano de su casa, alejada de todo contacto con el mundo exterior. Allí Summer descubrirá que ella no es la única chica secuestrada. Tres jóvenes llamadas Rose, Poppy y Violet también están pasando por el mismo infierno.
La intención de Clover (el psicopata) es formar una familia perfecta y pura como una flor. De ahí a apodarlas con nombres de flores.
Si las chicas quieren sobrevivir deberán acatar sus normas. Pero nuestra protagonista no se dará por vencida e intentará, por todos los medios, escapar de esa horrible pesadilla sin importarle las consecuencias…
¿Conseguirá salir airosa de las garras de esa mente enfermiza o morirá en el intento?

Los capítulos son narrados en primera persona y van alternándose entre SummerLewis (su novio) y Clover.
La parte de Clover me ha parecido la más interesante, puesto que en ella podemos meternos en la mente de un criminal y descubrir qué fue lo que condujo a convertirlo en un monstruo sin escrúpulos. Aunque para mi gusto es un psicópata algo flojo. Creo que se podría haber sacado mucho más partido y haber creado escenas algo más sangrientas y despiadadas, que pillasen al lector por sorpresa. De acuerdo, sé que estamos hablando de una novela juvenil, pero un asesino es un asesino y cuando mata lo hace sin piedad, con toda la frialdad del universo. No clava un cuchillo en el estómago y ya está.
La protagonista tampoco ha terminado de convencerme. También peca de ser algo floja y repetitiva. Se pasa casi toda la novela diciendo continuamente la prensión que le tiene a Clover y lo aterrada que está cuando se abre la puerta del sótano. Creo que no es necesario repetirlo tantas veces. Me ha faltado una protagonista fuerte, con más carácter.
En cuanto a los demás personajes decir que, bueno, su papel tienen, pero tampoco se profundiza demasiado en ellos, salvo en las tres chicas y para explicar cómo acabaron secuestradas por ese sinvergüenzada.
También he echado de menos esos momentos de tensión que hacen que vaya a tomarme una tila. Toda la trama transcurre en el sótano con muy pocas alteraciones. Es en el final cuando ya se empieza a mover el asunto y entonces consigues devorar las últimas páginas de un tirón.

He de decir que esta es mi humilde opinión. Sé que ha tenido unas críticas estupendas y que algunas personas lo han catalogado como una de sus mejores lecturas. Puede ser. Quizá yo, acostumbrada a leer novelas más intensas y de autores como Stephen King, James Patterson o Agatha Christie, se me haya quedado un poco corta.
Pero vamos, que la novela no está mal. Simplemente no es de las mejores historias que he leído y la colocaría en esas lecturas para pasar el rato.
No sé si seré la única con esta opinión o habrá alguien más que haya sentido lo mismo.

¡Un besote enorme y feliz miércoles!

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